Trabajo forzoso

"Muchas personas trabajadoras están amenazadas con el despido si se niegan a hacer horas extraordinarias".

La OIT calcula que en el mundo hay 24,9 millones de personas que están forzadas a trabajar bajo amenaza. Casi una de cada cuatro víctimas del trabajo forzoso es migrante, un 15% de las cuales en fábricas.

En la industria electrónica, el personal migrante es el que más se expone a sufrir trabajo forzoso, tal como destaca un estudio crucial de Verité sobre trabajo forzoso en este sector en Malasia. Según el estudio, casi un tercio de este colectivo se encontraba en situación de trabajo forzoso. Por su parte, el Ministerio de Trabajo de EE.UU. alerta de la existencia de trabajo forzoso en fábricas de productos electrónicos en China y Malasia, pero también en la República Democrática del Congo, donde tienen lugar las primeras etapas de la cadena de suministro con la extracción de estaño, tungsteno (wolframio) y oro.

Los informes de monitorización de Electronics Watch alertan del riesgo de trabajo forzoso en la industria electrónica de China, Tailandia, Filipinas e Indonesia. Normalmente, se trata de personal migrante que se ve obligado a endeudarse para conseguir trabajo y depués no puede devolver el dinero. Los pueden confiscar los pasaportes y la documentación laboral, o bien retenerlos en un centro de trabajo en contra de su voluntad. También, hay personas que se exponen a otras formas de coerción, como el alumnado que esta obligado a hacer prácticas en una fábrica para obtener el título (leer "igual trabajo, menor salario").

Lea la siguiente experiencia:

"Cuando las horas extraordinarias se convierten en trabajo forzoso"